Doblar una esquina a alta velocidad es una de las maniobras más peligrosas y comunes en nuestras calles. Muchos conductores subestiman el riesgo, confiando en su reflejo o en la potencia del vehículo, pero una esquina no perdona errores. A diferencia de una recta, un giro reduce la visibilidad, cambia el centro de gravedad del vehículo y exige un control absoluto del volante y los frenos.

Cuando se dobla sin bajar la velocidad, el vehículo puede derrapar, invadir el carril contrario o, peor aún, atropellar a un peatón o motociclista que no se alcanza a ver a tiempo. Además, los neumáticos pierden adherencia, y cualquier rastro de agua o gravilla en el pavimento puede convertir la maniobra en tragedia.

Doblar con precaución no es señal de miedo, sino de inteligencia y respeto por la vida. Una esquina puede ocultar un niño cruzando, un vehículo detenido o un motor que aparece de repente. Por eso, antes de girar, reduce la velocidad, usa las direccionales y mira bien. No te confíes: un segundo de descuido puede cambiarlo todo.

👉 Recuerda: Los vehículos se reparan. Las vidas, no.
Visita nuestro sitio https://autosconciencia.com/ebook/y descubre consejos esenciales en nuestro eBook “Evita Errores Costosos”, para conducir con seguridad y sabiduría.